Coníferas sensibles: ¿Cómo prepararlas para el invierno?
Durante el período invernal, la temperatura del suelo desciende por debajo del punto de congelación. Principalmente los árboles de hoja perenne no pueden absorber la cantidad de agua que normalmente reciben. Al mismo tiempo, pierden agua por evaporación natural de la superficie de las acículas. Bajo la acción de las heladas y bajo las capas de nieve, se rompen fácilmente. Especialmente sensibles son los árboles jóvenes, arbustos y coníferas de formas alargadas. Estos son los más propensos a volcarse o romperse.
¿Cómo ayudarles entonces para que durante los meses fríos no sufran ni un rasguño y despierten en primavera con toda su fuerza?
CUBRE LAS RAÍCES
Una de las posibles soluciones para salvar la vida de tus coníferas es cubrir las raíces a tiempo. Principios de diciembre es el período ideal para hacerlo. Es apropiado utilizar cualquier material natural, desde hojas (de las que seguramente tienes montones), pasando por paja, turba, tierra o ramitas de coníferas. Este cuidado es doblemente importante en períodos de heladas sin cobertura de nieve. ¡Al igual que con todos los arbustos y arbolitos jóvenes que requieren atención especial!
PROTEGE DEL SOL, PROTEGE DEL VIENTO
No solo el frío y el viento pueden causar problemas. Los árboles de hoja perenne también necesitan protección contra el sol. Una medida preventiva es sin duda la plantación inicial a la sombra de otro árbol de hoja caduca. Sin embargo, después de las modificaciones otoñales, puede suceder que el protector original ya no cumpla su función. En tal caso, servirá bien una pantalla colocada, una lona extendida o una malla. La pantalla de sombra protegerá tanto del sol invernal como del viento. ¡Así ganarás la batalla contra dos elementos a la vez!
SIMPLEMENTE ÁTALO BIEN
Bajo el peso de la acumulación de nieve y la acción del viento, las ramas, pero a menudo también árboles enteros, especialmente las coníferas jóvenes, se inclinan. Si no quieres que se rompan completamente, debes atarlos. ¡En este caso te agradecerán un poco de restricción, no te preocupes! Hay varias variantes. La más sencilla es usar fundas especiales de malla que simplemente se colocan sobre el árbol. Sin embargo, cualquier cuerda funcionará igual de bien. Lo más apropiado es elegir materiales que no dañen las ramas. Cualquier lámina no transpirable, alambres, etc., son totalmente inadecuados, ¡no quieres asfixiar el árbol! En su lugar, prueba con arpillera y mantén espacios regulares al enrollar.
ELIMINA LA NIEVE
Al eliminar regularmente la nieve, previenes la carga que tus coníferas tendrían que soportar. Precisamente la nieve es uno de los factores que puede dañar las ramas o incluso volcar el árbol entero. Lo ideal es barrer suavemente la nieve con una escoba o muy cuidadosamente con un rastrillo.
IMPIDE EL ACCESO DE ANIMALES SALVAJES
¿Te gustan los animales, pero también tus árboles ornamentales? Evita las antiestéticas coníferas mordisqueadas vallando tu terreno a tiempo. Y en cuanto a los animales hambrientos, ve a alimentarlos al comedero.
¡Así todo estará como debe estar!

