Cuánto tiempo permanecen viables las semillas? Prueba el test de germinación.
Aunque las semillas puedan parecer siempre iguales a simple vista, después de cierto tiempo ya no conseguirás que germinen. Con el paso del tiempo, la capacidad germinativa de las semillas disminuye gradualmente. La viabilidad de las semillas varía generalmente según las diferentes especies de plantas, pero también depende de la madurez de la semilla en el momento de la cosecha y del método de almacenamiento. Una semilla completamente madura almacenada en un lugar seco y fresco conservará su capacidad germinativa durante más tiempo.
Campeonas en mantener la viabilidad: Melones y calabazas
Si encuentras en casa semillas olvidadas de melones, calabazas, calabacines o pepinos del año anterior, no tengas miedo de utilizarlas este año. Si no las guardas en algún sótano húmedo, te recompensarán con una sabrosa cosecha incluso después de 6 años de reposo. También las semillas de rábano, guisante, crucíferas, tomates o remolacha están a menudo en plena forma incluso después de 4 a 5 años. La zanahoria, el apio, la lechuga, la espinaca o las judías mantienen su capacidad germinativa aproximadamente de 3 a 4 años. En el caso del perejil, es necesario utilizar las semillas dentro de los 2 a 3 años desde la cosecha. Con el cebollino, la cebolla o el puerro debes darte más prisa y utilizar las semillas la siguiente temporada, o como máximo al año siguiente.
Test de germinación + repaso de matemáticas :-)
Para realizar el test necesitarás, además de las semillas, un recipiente (un plato hondo es suficiente), arena fina (o alternativamente algodón o toallas de papel), agua y film transparente alimentario. Al mismo tiempo practicarás el cálculo con porcentajes, lo cual no está de más a cualquier edad.
De las semillas selecciona una muestra de prueba (por ejemplo, 10, 20, 50 o 100 semillas) y anota su número. Para semillas más grandes se utiliza una muestra de prueba menor, para especies con semillas pequeñas aumenta el tamaño de la muestra. Cuantas más semillas utilices, más preciso será el resultado. En el fondo del recipiente o plato extiende arena humedecida, en la cual siembra las semillas más grandes de modo que queden ligeramente cubiertas por la arena. Las semillas más pequeñas basta con esparcirlas sobre la superficie, o mejor aún, primero colócalas sobre una toalla de papel de cocina, que luego pondrás sobre la arena húmeda. En el caso de las semillas más pequeñas es posible prescindir completamente de la arena y utilizar en su lugar una capa de algodón. Las semillas pequeñas también pueden cubrirse por encima con la toalla de papel húmeda. Después cubre el recipiente con film perforado y no olvides mantener las semillas húmedas. La temperatura ambiente debe estar entre 18 y 20 °C.
Las semillas tienen ahora unos 10 a 14 días para demostrar lo que son capaces de hacer. En semillas que están en buen estado, germinará al menos el 75 % de las semillas. Si germina solo la mitad, todavía puedes utilizarlas, pero será necesario realizar una siembra más densa. En caso de una viabilidad significativamente inferior al 50 % recomendamos adquirir semillas nuevas. La evaluación más sencilla la permite una muestra de 100 semillas, donde el número de semillas germinadas es a la vez la expresión porcentual de la capacidad germinativa. Para muestras de otro tamaño es necesario recalcular el dato porcentual.
El almacenamiento correcto de las semillas es la base de una germinación exitosa
No merece la pena comprar demasiadas semillas para reserva. Ya en el momento de la compra es conveniente prestar atención a la fecha de caducidad indicada en el sobre de semillas. Por lo tanto, no tires los envases originales antes de utilizar las semillas. En el caso de semillas de tu propia cosecha, no olvides el almacenamiento hermético y el etiquetado preciso de la especie (preferiblemente también de la variedad) y del año de cosecha. Las semillas se conservan mejor en frío. Las semillas bien secas en un envase hermético pueden guardarse en el frigorífico o directamente en el congelador. Almacenadas en condiciones ideales de humedad y a una temperatura de -18 °C, algunas semillas pueden mantener su capacidad germinativa durante más de 20 años.

