¡Siembra petunias coloridas ahora en invierno!

Las petunias son las reinas de todos los balcones, terrazas y jardines, eso es indiscutible. Si quieres que sean también tu orgullo, no tienes que esperar a la primavera para comprarlas ya cultivadas. ¡Ahorra tiempo y dinero y cultiva petunias de cualquier color ahora mismo, en invierno! ¡Pěstík te aconseja cómo hacerlo!

¿Qué vas a necesitar?

Semillas, sustrato, recipientes para siembra, caja de plástico transparente con agujeros, pulverizador de agua, fertilizante

¿Cómo hacerlo?

1. Primero el sustrato, después las semillas

En un recipiente de plástico, vasito o tarrito pon sustrato específico para siembra. Lo ideal es directamente una bandeja de siembra, que está diseñada para el precultivo y las semillas germinarán en ella a las mil maravillas. En la superficie de la tierra preparada esparce las semillas de petunia de manera que formen solo la capa superior. No intentes presionarlas bajo el sustrato ni las cubras con él, ¡simplemente déjalas bien en la superficie!

2. Luz, calor y agua - ¡eso es lo básico!

Elige un lugar suficientemente luminoso, soleado y cálido y coloca allí el recipiente. Para que todo el proceso transcurra como debe, cúbrelo con una caja de plástico con agujeros (tranquilamente hechos a mano). Esta cubierta servirá como un pequeño invernadero y a las petunias les irá estupendamente en él.

¡No olvides tampoco la temperatura de la habitación donde se encuentran las semillas! Lo ideal será que la mantengas a unos veinte grados aproximadamente. Y en cuanto al riego, las semillas necesitarán agua regularmente, pero sin exagerar. Por eso prueba a usar un pulverizador, que les proporcionará la humedad justa y no correrán peligro de inundación.

Consejo: Si ni siquiera en el alféizar de la ventana hay suficiente luz (al fin y al cabo el invierno a veces es gris), prueba con iluminación artificial.

3. La ventilación ahuyenta todos los mohos

Cuando veas los primeros brotes, puedes alegrarte, pero aún no has ganado. Cada día, al menos durante unos minutos, abre tu "pequeño invernadero" y deja que las petunias germinadas se aireen. ¡No querrás que se instalen en ellas mohos dañinos! El aire fresco fortalecerá las delicadas bellezas de las petunias ralentizando su crecimiento y dándoles tiempo para fortalecerse. Quieres petunias fuertes, frondosas y coloridas, no plantas débiles, ¿verdad?

Aproximadamente dos semanas después de la germinación, empieza a reducir la temperatura de la habitación a unos dieciséis grados aproximadamente. ¡No interrumpas tu ritual de "ventilación" y proporciona regularmente aire fresco a tus petunias!

4. Los débiles deben salir

Si después de la germinación aparecen ejemplares más débiles, ¡deshazte de ellos sin piedad, aunque te duela el corazón! Y si las pequeñas petunias están demasiado apretadas unas contra otras, es necesario separarlas para que las chicas no tengan que pelear por el espacio y dispongan de su propio lugar.

5. ¡Al trasplante en macetas!

Cuando tus petunias hayan crecido lo suficiente, ¡llega el momento del trasplante a macetas! Al mismo tiempo, se recomienda acortar las raíces de las plantas adultas en las que hayan aparecido las primeras hojas (pero no las primeras de todas – las llamadas cotiledones, sino las hojas "de adulto"). Extrae con cuidado la petunia con estas hojas usando unas pinzas y acorta aproximadamente un tercio de su raíz, y luego plántala en tierra tamizada. ¡Gracias a esta poda, las raíces ganarán fuerza!

Consejo: Antes de lanzarte con entusiasmo al trasplante, ten en cuenta las últimas heladas primaverales que aún pueden llegar y acabar con tus queridas petunias. Quien espera pacientemente, ¡será recompensado con petunias hermosas!

¿A qué prestar atención en el cuidado regular?

Fertilización y tierra de calidad, ¡eso es fundamental! Sin embargo, la primera semana después de la plantación tómate un descanso para que las chicas puedan estabilizarse un poco. Y en cuanto a la tierra, ten cuidado con la falta de calcio o con un suelo demasiado alcalino. Estas son causas frecuentes de flores pálidas y descoloridas y hojas marchitas.

Ni lluvia ni viento les sientan bien a las petunias. Por eso es bueno que no estén expuestas innecesariamente a las inclemencias del tiempo. Si esto ocurre, elimina las flores caídas para que puedan crecer nuevas. Del mismo modo, el agua estancada en la maceta no les sienta bien a las petunias. Es mejor vaciarla para que las chicas no se pudran. Ten especial cuidado con el riego durante los días más fríos, cuando necesitan menos agua.

Sol y calor, ¡eso es lo que las petunias adoran! Nada de espacios sombreados donde se marchitarían, sino bien al alcance de los rayos del sol.