Prepare el jardín para la primavera tras el invierno
1. Mantenimiento de superficies con césped
Recomendamos realizar estos trabajos durante períodos de sequía prolongada. Con un rastrillo de abanico puede eliminar el musgo.
2. Recoger las hojas
Si no tuvo tiempo de recoger las hojas en otoño, debe hacerlo en primavera. Es una tarea necesaria antes de preparar el césped y además limitará la propagación de algunas enfermedades, principalmente la roña del manzano (Venturia inaequalis) y la roña del peral.
3. Poda invernal de árboles frutales
Recomendamos realizar las podas desde febrero hasta marzo o en períodos sin heladas muy intensas. Si la temperatura desciende por debajo de -10 °C, es mejor esperar con la poda o interrumpirla. Pode los árboles correctamente eliminando los brotes laterales. Las marcas de corte deben ser lo más pequeñas posible.
El sol primaveral suele ser traicionero y las heladas pueden volver en cualquier momento durante unos días. Por eso es sumamente importante proteger las plantas débiles de posibles daños. Esta recomendación es válida especialmente para plantas jóvenes de ajo, fresas y hierbas aromáticas. Realice la protección con una capa suficiente de ramas de coníferas.
8. Cavar el jardín
En momentos en que el suelo no esté completamente congelado, puede tomar la pala y cavar los bancales que no tuvo tiempo de cavar en otoño. También puede cavar más superficie aún sin plantar y ampliar así su huerto actual.
9. Esparcir ceniza en los bancales
Quizás una de las actividades menos habituales, pero sin embargo extremadamente importante. La ceniza de madera contiene una mayor cantidad de potasio y calcio, que son dos nutrientes esenciales que las plantas necesitan para un crecimiento saludable.
10. Plantación de nuevos árboles
Puedes plantar nuevos árboles no solo en otoño, sino también durante el reposo vegetativo. Sin embargo, antes de proceder a la plantación en sí, deberías conocer las condiciones locales del suelo y climáticas del jardín. Ten en cuenta que los más exigentes son los albaricoques y melocotones, luego los manzanos, perales y ciruelos. Los menos exigentes son las cerezas, las frutas pequeñas, el serbal rojo y negro.
11. Plantación de anuales
Si tienes un invernadero en tu jardín, ya en febrero puedes comenzar con la siembra de las primeras plantas con flor. Elige principalmente aquellas que necesitan más tiempo para su cultivo. Por ejemplo, petunias o begonias. Una gran ayuda pueden ser las macetas de cultivo de turba, que garantizan un rápido crecimiento de la plantación.
12. Plantación de pimientos y tomates
Quizás te parezca que aún es demasiado pronto para plantar. Pero si el invierno no es riguroso, ya en febrero o marzo puedes comenzar con la plantación de tomates y pimientos. Ten en cuenta que estos dos cultivos tienen un período vegetativo muy largo y sin un precultivo temprano no se desarrollarían completamente. Por eso puedes precultivarlos en casa.
13. Tratamiento preventivo de primavera contra plagas hibernantes
Durante el período de reposo vegetativo, realiza un tratamiento contra las plagas hibernantes. Con este paso destruirás toda una pléyade no solo de ejemplares adultos, sino también de sus huevos. No escatimes con el tratamiento, porque las plagas hibernan generalmente bajo la corteza vieja y es necesario que el producto penetre también ahí.

