¡En noviembre no seas perezoso, quiere verde en marzo!
El inicio de noviembre es ideal para el último mantenimiento del césped. Para que después del invierno recupere fuerzas y luzca en su condición más brillante y verde, es necesario esforzarse una vez más. ¡Hasta la primavera tendrás todo resuelto!
Mira qué actividades no deberías omitir:
Corte
El último corte del césped debería realizarse lo más tarde posible. Preferiblemente con buen tiempo. Este corte otoñal debería tener una altura media, aproximadamente 3-5 cm. Así evitarás la formación de moho y otras enfermedades que seguro no quieres para tu césped.
Aireación
La aireación o escarificado es más conveniente realizarla cuando aún no hay riesgo de heladas y sobre la superficie cortada. ¿Qué necesitarás? Para superficies pequeñas basta con un rastrillo, para las más grandes te ayudará un escarificador. Y recuerda que, así como aireaste en una dirección en primavera, esta vez es mejor hacerlo en dirección perpendicular. No olvides recoger cuidadosamente los restos rastrillados y utilizarlos posteriormente en el compost.
Fertilización
Antes del invierno también es recomendable aportar fertilizante al césped, que proporcionará nutrientes importantes. ¡Lo que aportes en otoño, en primavera lo encontrarás! Lo ideal es un fertilizante que aumente la resistencia a las heladas. ¡El potasio es perfecto para esto!
Arenado
El arenado no es necesario, es solo una actividad complementaria, pero puede servir muy bien si el suelo está demasiado encharcado. Especialmente si la temporada ha sido muy lluviosa. ¡Con un poco de arena tu césped volverá a estar en forma!
Por último, es importante rastrillar las hojas y no solo por estética, sino para evitar que los montones en descomposición "asfixien" nuestro césped. ¡De lo contrario le costaría despertar a la vida en primavera!
Así que recuerda: ¡quien no descansa en otoño, tendrá verde en primavera!

